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Casí un astronauta
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 Article publié le 26 septembre 2021.

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---Aprovechando que sopla un viento muy fuerte ---explicó mi tío Chusín--- hoy vamos a ir al campo Benigno con tío Rafael, para estrenar el papalote que hizo. Si quieres ir, sobrino, ponte un suéter. El redilitas que nos va a llevar ya está en camino.

---Gracias tío, ¿pero qué es un papalote ?

---Nosotros le llamamos cometa, porque tiene cola. Los aztecas le llamaban papalotl, que en náhuatl, significa mariposa.

---Si nosotros le decimos cometa porque vuela y tiene cola. ¿Entonces los aztecas hacían sus cometas en forma de mariposa ?

---Mas o menos así, niño averiguado. ¿Vas o te quedas ?

---Seguro que voy, Chusín.

---Soy tu tío Chusín, aunque no te guste.

---Sí, tío Chusín ---dije—con cara compungida.

---Es broma ---dijo riendo—. Ya apúrale o te quedas.

---Sí voy. Quiero ver si tío Rafael me deja volar su cometa.

---¡Ja, ja ja !---. No sabes lo que dices. De seguro lo hizo de acuerdo con su tamaño. Así es él.

 Tío Rafael Molina era un hombretón quien con sus medidas y acciones daba idea de ser una especie de gigante que elabora sus útiles de trabajo o juguetes para sus hijos y sus sobrinos, en dimensiones ciclópeas, que hacía alarde de congruencia, pues su elevada estatura era congruente con el tamaño de sus gustos, deseos y corazón.

Y al contrario de él, yo era un diminuto liliputiense de escasos siete años de edad. Hecho que tal vez fuera el origen de mi apreciación de su anatomía, porque, sí, él era muy alto

La bocina del vehículo nos alertó y salimos a la calle. Era el camioncito y tío Rafael iba en la cabina

---¡Jorgito ven aquí adelante, conmigo ! ---dijo al verme. Muy obediente y con sonrisa de oreja a oreja, me senté a su lado. Los demás subieron atrás.

Después de más de un sinfín de saltos y rebotes contra el techo, gracias al empedrado y lo disparejo del camino, llegamos a un terreno muy plano y amplio de pasto natural, alfombrado por la mano de Dios. Al fondo se veía el riachuelo de La Tibia. En cuanto me bajé dí gracias a Dios por haberme puesto el suéter, pues el aire soplaba muy fuerte, ideal para volar el cometa o agarrarse una infección de vías respiratorias de pronóstico. Eran no más de las cuatro de la tarde y como el sol brillaba por su ausencia, el frío del aire calaba más. Sin embargo fui de curioso a la parte trasera del camión para ver bajar la futura máquina voladora y me asombró el vaticinio de tío Chusín porque era como del alto de quien lpp hizo.

Tenía la forma clásica de los cometas coletos : era un hexágono que por su diseño semejaba un barril y por ello muchos le decían así y no cometa.

La estructura estaba compuesta por tres varas largas de tejamanil y seis para darle cuerpo a los lados del polígono. El papel de china rosado, cubría totalmente el cuerpo, que serviría como contrafuerte del aire, lo que permitiría el control de la sustentación. La cola de pedazos de tela de diferentes colores y texturas recordaban que el artífice del papalote tipo tonel, era un sastre muy hábil.

---Vamos a bajarlo y moverlo con cuidado ---dijo tío Rafael--- nomás recuerden que es papel de china y es delicado, se puede romper.

Hasta ese momento tomé conciencia de que además de mis tíos Rafael y Chusín vinieron con nosotros Tono y Beto, hijo y sobrino respectivamente del tío mayor y además contábamos con el chófer. Entre todos apartamos el papalote del vehículo y lo depositamos en el suelo. Y empezaron los preparativos, con el aseguramiento de la cola, los tres cordeles amarrados a las esquinas superiores derecha e izquierda con el del centro, para hacer el ángulo de ataque con el cordel maestro.

Entre las carreras impulsándolo para que emprendiera el vuelo, gritos y risas, tras mil tropiezos, caídas y raspones, por fin se elevó en el aire, festinado con gran alegría y en pocos minutos remontó el firmamento, hasta hacerse pequeñito allá arriba.

En ese momento me percaté del tamaño del cordel, que el tío sostenía con un palo, haciendo la madeja del grueso ixtle.

Me vio brincando alborotado de la emoción y soltó la carcajada.

---¿Te atreverías a volarlo ? ---preguntó.

---¡Síii ! ---grité brincando de gusto.

---Chamacos, ¿Me quieren ayudar para que este niño que de chico fue prestado para hacerla de niño Dios en la iglesia de La Merced para la fiesta de la Virgen ? Como se cree angelito quiere volar.

Chusín llegó con una soga de unos seis metros de largo y una punta me la amarraron en la cintura.

---Ya ni la burla perdonan ---dije molesto---. No recuerdo haber estado en eso

---Cómo te vas acordar si fue cuando te trajeron de Acapetahua, de casi cuatro meses— —explicó tío Chusín---. Estabas muy pequeño y flaquito y como tenías el pelo bien ensortijado y rubio y los ojos verdes, dabas muy bien el gatazo…

---¿Gatazo ? ---preguntó Beto.

---Sí, gatazo. Daba la apariencia de niño Dios, pues ---aclaró tío Chusín.

---¡Menos chisme ! ---gritó tío Rafael—Acércate Jorgito, para que agarres los extremos del palo de la madeja y no lo sueltes por ningún motivo, pase lo que pase.

Me puse a un lado de él y no me pudo pasar el cordel. Mejor me indicó ponerme delante junto a su cuerpo. Materialmente me abrazó desde arriba.

----Agarra muy fuerte con tu mano el lado izquierdo del palo de la madeja ---obedecí y con algo de miedo lo así con fuerza.

---Ya lo tengo asegurado ----dije

--- ¿Estás seguro ? Yo no lo he soltado.

---Sí.

---Chusín, amárrate en la cintura el otro extremo de la soga ---ordenó nuestro tío--- de ti, de Beto y Tono depende la seguridad de este inquieto muchachito. Apóyense unos con otros. Jorgito agarra el lado derecho y voy a soltarte. ¿Listos ?

Como si hubiese subido en la rueda de la fortuna grandota de la feria, así sentí como un jalón que me sacó el aire de los pulmones y me ví volando, arriba de la cabeza de todos.

---¡0Agárrenlo bien, que no se les zafe ! Y vaya a dar al cielo antes de su hora.

No sé cuánto tiempo estuve allá arriba, pero no me quedaron ganas de volver a volar ningún papalote.

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